Entrevista Andrea Iannone: “Es un nuevo capítulo de mi vida y no podía empezar mejor”

La vida de Andrea Iannone dio un vuelco hace ahora algo más de cuatro años. El italiano dio positivo en drostanolona en un control realizado durante el GP de Malasia de MotoGP en noviembre de 2019. Inicialmente la Corte Disciplinaria de la FIM le impuso una sanción de 18 meses, pero que tras el recurso el piloto apelando a una posible contaminación alimentaria, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) la aumentó hasta los cuatro años. Iannone asumió una inhabilitación que prácticamente ponía fin a su carrera deportiva. Sin embargo, una conversación con Gigi Dall’igna el pasado año acabó convirtiéndose en una nueva oportunidad, esta vez en el Mundial de Superbike con la estructura del Team Goeleven y una Ducati Panigale V4R. A sus 34 años, el piloto de Vasto ha tenido que reinventarse alejado del paddock de MotoGP donde desarrolló toda su carrera hasta la sanción; y sin intención de volver… al menos de momento. Esta nueva etapa de su vida deportiva arrancó con una tercera posición en la primera Ronda de Phillip Island y este fin de semana, el campeonato de las motos de serie disputa su segunda cita en el Circuit Barcelona-Catalunya y el italiano no se pone límites. “Volver así ha superado cualquier expectativa” ¿Cómo terminaste física y mentalmente, después de tu primer fin de semana de carreras en cuatro años? La verdad que fue difícil. Porque una cosa son los test, que ya los habíamos hecho muy bien, con una buena velocidad y buenas sensaciones, y otra cosa son las carreras. Tenía miedo de que todo ese automatismo fuera diferente. En un test trabajas un día entero y el tiempo puede llegar en cualquier momento, pero en un fin de semana tienes 40 minutos por la mañana y 40 minutos al mediodía. Y hay mucho trabajo que hacer para poner a punto la moto, la electrónica, recuperar el feeling con el circuito. Esto me hacía tener un poco más de presión de lo habitual, pero al final me vino bien. En la primera cita de WSBK, Andrea Iannone se reencontró con un viejo conocido del paddock de MotoGP, Danilo Petrucci. Y tan bien, ¿primera carrera en Superbike y primer podio? Tengo que reconocer que yo tampoco me esperaba debutar con un podio. Volver así ha superado cualquier expectativa. La verdad es que cuando hice la Superpole vi el tiempo en el dashboard y me imaginaba que había hecho la pole, porque había rodado un segundo y medio más rápido que con la MotoGP en 2019. Me parecía increíble. Con un Superbike y después de cuatro años… me dije, ¿qué he hecho? ¿Ha sido el retorno soñado? La verdad que fue muy emocionante. Lo único que me dejó un poquito triste es que cometí algún error al final de la primera carrera. Tuve algún problema técnico cuando estaba delante y faltaban tres vueltas. Y también la bandera roja de la segunda carrera no me ayudó porque tenía un ritmo con el primer neumático, que no encontré con el segundo. Cuando lo mejor que puedes hacer es un décimo y acabas décimo estás satisfecho porque has llegado al máximo. Pero cuando sientes que tienes algo más y pasa algo, te deja mal sabor de boca. Pero es normal, ahora todo es nuevo para mí, el equipo, la moto. el campeonato. Y yo después de cuatro años parado. ¿Y el primer podio en Superbike que llega en el mismo escenario donde conseguiste el último en MotoGP? Sí, he vuelto a disfrutar en Phillip Island. En 2018 fue con la Suzuki y ahora en 2024 con la Ducati. Pero este podio sabe muy diferente y seguramente sea más importante para mí. Es un nuevo capítulo en mi vida y no podía empezar mejor. Volver al podio después de todo lo que ha pasado es como un sueño. Estoy muy emocionado y agradecido a toda la gente que ha seguido apoyándome y ha confiado en mí. Que ha estado a mi lado en todo este proceso, que ya hemos superado y que ahora toca mirar hacia adelante. Ahora es el momento de disfrutar de todo lo que está pasando ahora y lo que puede pasar. Quiero disfrutar con el equipo, con toda mi gente y con mis fans. ¿Crees que puedes mantener este nivel todo el año? Yo espero que sí, pero ya sabes cómo son las carreras. No hay nada seguro. Todavía no siento que estoy al 100 % con la moto, me estoy adaptando a la Ducati Panigale V4. El Mundial de SBK es diferente a todo lo que había pilotado antes. La moto es de producción, se pueden tocar algunas cosas, pero no muchísimas, por supuesto muchas menos que en una MotoGP que la puedes hacer casi como tú quieras. Es una moto de carreras muy competitiva, sí, pero que nace de una moto de calle y que tiene sus límites. Yo diría que las Superbike de ahora como como una MotoGP de hace algunos años. ¿Es diferente el trabajo de un fin de semana en WSBK comparado con MotoGP? Claramente sí, porque con una MotoGP se pueden hacer muchísimas cosas de puesta a punto y hay mucha gente alrededor de un box que te ayuda a llegar a un nivel superior en un tiempo más pequeño. Pero en realidad depende un poco de cómo te encuentras. Y luego me ha gustado mucho el programa del fin de semana, pero es mucho más exigente. Hay que tener en cuenta que cuando yo estaba en MotoGP se hacía una carrera por evento y aquí hacemos tres. En mi caso, me gustan las carreras así que lo disfruto más. Y luego en el paddock hay mucho contacto con la gente, los aficionados son muy apasionados, pilotan tu misma moto y eso me gusta mucho. “Me siento un poquito parte de los títulos de Bagnaia en MotoGP” También ha sido un retorno a la que fue tu casa, Ducati, la marca con la que lograste tus mejores resultados. La verdad, sí. Siempre he dicho que estoy muy agradecido a Ducati, a Gigi Dall’Igna, a Claudio Domenicali y a Paolo Ciabatti, y por supuesto al Team Goeleven por esta oportunidad. Seguramente si no hubiese corrido para Ducati, no habría vuelto. Hablé con Gigi, me preguntó si tenía algún plan y le dije que no, pero que si volvía a correr tenía que ser en unas buenas condiciones, porque si no me quedaba en casa disfrutando de la vida. Y me dijo, ‘si todavía tienes ganas, lo intentamos’. Y lo estamos intentado. Gigi y Ducati siempre se han portado genial conmigo, me han reconocido todo el esfuerzo y el trabajo que hicimos juntos en el pasado y yo solo puedo darles las gracias. Por eso también me hace muy feliz ver lo que están consiguiendo tanto en Superbike como en MotoGP. Los últimos títulos de Bautista y Bagnaia son el fruto del duro trabajo durante muchos años. Andrea Iannone no cierra la puerta a MotoGP… aunque ahora su prioridad está en WSBK con la estructura del Team Goeleven. Tú conseguiste la primera victoria de la era Dall’Igna en Austria 2016. ¿Te sientes también parte de los éxitos actuales de Ducati en MotoGP? Ese día fue mágico para todos. Para mí, porque era mi primera victoria en MotoGP, pero también para Ducati, que estaba saliendo de un periodo muy complicado después de seis años sin ganar una carrera. Yo no he ganado el Mundial, lo ha hecho Pecco, pero sí me siento un poquito parte de esos títulos. Sé que estos años Ducati ha invertido mucho y ahora se están viendo los resultados. Todavía conozco mucha gente que está ahí dentro, sé lo duro que trabajan, pero cuando lo haces con pasión y lo vives como si fuera un sueño tuyo, acaban saliendo los resultados. La llegada de Gigi fue un cambio muy importante en Ducati, que llegó en el mejor momento. Porque era la única persona que podía conseguirlo gracias a su carisma y a su carácter. ¿A tus 34 años piensas en volver a pilotar una MotoGP? Uf… Después del podio de Phillip Island un buen amigo me dijo que tenía que volver a MotoGP. Pero claro, está muy complicado. No lo sé. También me ha escrito mucha gente por Instagram diciéndome que vuelva… Sería una historia increíble, pero no puedo asegurar nada porque en esta vida todo puede pasar. Ahora estoy bien así y quiero vivir esta nueva experiencia en Superbike. Después de estos cuatro años tan duros, ¿en algún momento pensaste que no volverías a competir? Seguramente lo pensé al principio, pero esta idea duró poquísimo tiempo en mi cabeza. Lo bueno es que ya ha pasado todo. Se ha terminado. Este es un capítulo nuevo de mi vida. Estoy concentrado en vivir todo lo bueno de este deporte y disfrutar. Porque lo que me ha faltado estos años es lo que más me gusta de mi vida. Hay gente que disfruta saliendo de fiesta, pero para mí disfrutar de la vida es hacer lo que amo. Y yo amo la moto. Me gustaban desde pequeño y quiero seguir disfrutando porque esta es mi vida.

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